Sí. Aunque la pérdida de visión central o de lectura es más común, la baja visión también puede ser el resultado de una disminución de la visión periférica, una reducción o pérdida de visión a color, o la inhabilidad del ojo a ajustarse adecuadamente a la luz, al contraste o a los reflejos lumínico-brillantes.
Diferentes tipos de baja visión pueden requerir diferentes tipos de asistencia. Por ejemplo, las personas que nacen con baja visión tienen diferentes necesidades que los que desarrollan baja visión mas tarde en la vida.