La iluminación correcta es tan importante como las ayudas de baja visión. Sin tener problemas de la vista, una persona de 60 años puede necesitar dos veces más iluminación que lo que necesitaba cuando tenía 20 años para poder hacer la misma tarea. Recuerde poner la fuente de luz cerca del material de lectura para mejor visibilidad. Las luces de alta intensidad con brazos ajustables sirven para este propósito.
Los visores y alas de sombrero bloquean la molestia de la luz directa y los lentes oscuros son útiles para controlar reflejos brillantes.