El glaucoma es causado por una acumulación del humor acuoso (líquido transparente que circula dentro del ojo).
Hay una constante producción de este líquido en pequeñas cantidades dentro del ojo, éste debe drenar constantemente a través de un sistema de drenaje microscópico (ángulo de drenaje).
Este flujo interno se puede comparar con un lavamanos que tiene la llave abierta todo el tiempo. Si el tubo de drenaje queda obstruido, el agua se acumulará en el lavamanos.
Si el sistema de drenaje del ojo se obstaculiza en forma similar, la presión que ejerce el líquido o humor acuoso dentro del ojo, o sea la presión intraocular se eleva y terminará produciendo daño al nervio óptico.
Hoy día se sabe que también existe lo que se llama Glaucoma de presión normal, en el cual hay pérdida del campo visual debido al daño del nervio óptico pero la presión intraocular permanece dentro del rango de lo normal. Algunos expertos especulan que éstos pacientes pueden tener un inadecuado aporte sanguíneo al nervio óptico o que los tejidos que soportan el nervio óptico son débiles (nervio óptico débil).