Estas gotas son parecidas a la cortisona y solo se consiguen con receta. Son extremadamente fuertes y deben usarse sólo bajo la supervisión de su oftalmólogo. Si se usan para un problema ocular que se asimila a uno que ocurrió anteriormente sin que su oftalmólogo este al tanto, puede ser muy peligroso. Con el uso de estas gotas la habilidad del ojo para combatir una infección o para reparar cualquier lesión se reduce. El uso prolongado puede causar pérdida de visión (por glaucoma o catarata). A veces estas gotas son tan importantes que deben usarse sin importar el riesgo de estos problemas. Muchas gotas de marcas diferentes que contienen corticosteroides son disponibles. Prednisolona, dexametasona, hidrocortisona, fluorometolona y medysona son corticoesteroides usados frecuentemente.