Existen básicamente dos tipos de lentes de contacto: duros y blandos. A los lentes duros a veces se les denominan lentes “rígidos” y a los lentes blandos a veces se les llaman lentes “flexibles”.
Los lentes duros pueden ser permeables o impermeables a los gases. Los lentes duros del tipo impermeable son los que se utilizan más frecuentemente. Éstos solamente permiten que el oxígeno disuelto en las lágrimas rodeando el lente fluya debajo del mismo durante el parpadeo para suplir la córnea.
El otro tipo de lente duro es el lente permeable a los gases. Además de permitir el flujo de oxígeno disuelto en las lágrimas al parpadear, deja que el oxígeno atmosférico pase directamente a través de su material hasta alcanzar la córnea. Los lentes permeables a los gases están siendo utilizados con creciente frecuencia porque el incremento en la cantidad de oxígeno y otros gases disponibles para la córnea usualmente hace más cómodo el uso extendido del lente.
Los lentes blandos son para uso diario o extendido. Ambos tipos son permeables a los gases. Debido al diseño de los lentes y a su grosor, difieren entre sí en la cantidad de gas que puede pasar a través de ellos. Tanto los lentes duros como los blandos son fabricados de un material plástico, pero los lentes blandos absorben una considerable cantidad de agua, resultando en un material suave y flexible. Los lentes blandos de uso extendido pueden ser utilizados por algunos pacientes de manera continua durante semanas antes de su extracción y limpieza.
Los lentes de uso extendido han ayudado a aquellos que son miopes y a los pacientes de edad avanzada que han sido operados de cataratas y tienen dificultad en insertar lentes ordinarios. Las desventajas de estos lentes son la acumulación de depósitos y sustancias que pueden disminuir la vida útil del lente a seis meses o menos. La irritación en el ojo ocurre más frecuentemente que con los lentes regulares. Además, el riezgo de infección es mayor, especialmente si los lentes no son removidos y el tratamiento adecuado no es iniciado a la primera señal del problema ocular.