Al igual que cualquier cuerpo extraño sobre la superficie del ojo, siempre existe el riesgo de un rasguño en el ojo o de una infección ocular. Adicionalmente, si se usan lentes de contacto por mucho tiempo, la córnea puede inflamarse causando un rasguño o abrasión muy dolorosa. Sus lentes pueden acumular depósitos de proteína y sus ojos pueden desarrollar reacciones alérgicas a las soluciones para lentes de contacto debido a que contienen preservativos. Esporádicamente pueden ocurrir infecciones severas del ojo. Los lentes de contacto de uso extendido están asociados más frecuentemente con complicaciones serias (ej. infecciones) que los lentes de uso diario. Estas complicaciones pueden llevar a la cicatrización y visión reducida. La mayoría de las complicaciones asociadas con lentes de contacto son poco frecuentes y pueden ser tratadas por un oftalmólogo.