No todo el que usa anteojos deseará lentes de contacto. Los pacientes con una historia de repetidos episodios de infección ocular o reacciones alérgicas severas son más propensos a tener más problemas oculares con contactos. Igualmente, los pacientes con baja producción de lágrimas pueden tener más dificultad en tolerar lentes de contacto y mantenerlos limpios. A las personas que trabajan en ambientes con polvo y tierra o que requieren lentes especiales en sus anteojos se les haría difícil utilizar lentes de contacto.
Cerca de 10 millones de personas en los Estados Unidos usan lentes de contacto hoy día y el número de usuarios aumenta cada año. Constantemente se desarrollan nuevos tipos de lentes de contacto y más y más pacientes los usan confortablemente.
El uso exitoso de lentes de contacto depende mayormente de tres factores:
1.- La selección de un profesional en el cuidado de los ojos con conocimientos y experiencia en lentes de contacto;
2.- Suficiente motivación personal para sobrepasar el período de adaptación;
3.- Seguimiento cuidadoso de las instrucciones en el uso y mantenimiento de los lentes.
Si se cumplen estos requisitos los chances de éxito son excelentes. La clave del uso más largo y confortable yace en hábitos de uso razonables y cuidadosa atención de la salud de sus ojos.