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El procedimiento de rejuvenecimiento facial con rayos láser, también conocido como "dermabrasión con láser", utiliza un haz de energía basado en el dióxido de carbono (CO2) para disminuir líneas de expresión, arrugas, cicatrices, zonas de pigmentación desigual y otros daños en la piel, mediante la eliminación de sus capas superficiales.
Consiste en la aplicación del láser de CO2 sobre la piel para "pelar" o exfoliar dicho órgano capa por capa, vaporizándolas a un nivel controlado de penetración, explica la doctora Antonina Paniagua, cirujana plástica ocular de la Fundación Centro Láser.
La técnica mejora sensiblemente el aspecto de la piel dañada por el sol, disminuye arrugas, borra cicatrices de acné o varicela y decolora o elimina manchas.
“A medida que avanza el proceso de cicatrización, se forman células nuevas para dar paso a una piel de apariencia más fresca y tersa, especialmente alrededor de la boca y de los ojos, aunque el procedimiento puede ser realizado en toda la cara”, agrega la profesional.
Paniagua, quien además de una vasta experiencia en intervenciones de la cara, párpados y ojos, ha realizado estudios de postgrado en Estados Unidos y Canadá, refiere que la dermabrasión con láser a menudo complementa operaciones cosméticas como el restiramiento facial o la cirugía parpebral.
Ventajas
En muchos casos, el tratamiento con láser ofrece ventajas sobre otros procedimientos de recambio de la superficie de la piel: mayor precisión, menor sangrado (si lo hubiere) y escasas molestias postoperatorias, señala la especialista de Centro Láser. Paniagua estima que, para un recambio sencillo o medio de la piel, el láser puede ser limitado a la epidermis, su capa más superficial y a la dermis papilar, su capa intermedia. En tanto, para la sustitución más profunda, es posible retirar los niveles iniciales de la dermis reticular o capa más profunda de este órgano. El láser puede ser controlado con precisión, de forma que sólo sean tratadas las arrugas y daños que se forman en áreas localizadas, como alrededor de los ojos y la boca. La cirujana refiere que, aunque la aplicación facial del láser puede mejorar la apariencia de una mujer o un hombre y aumentar su autoconfianza, el procedimiento no retirará completamente todos los defectos faciales ni evitará el proceso natural de envejecimiento. “Las líneas marcadas por los movimientos naturales de la cara, tales como sonreír, cerrar los ojos con fuerza, parpadear, hablar y masticar recurrirán inevitablemente. Pueden ser sugeridos métodos para ayudar a preservar sus resultados, como protegerse de la exposición al sol o la utilización de tratamientos para el cuidado de la piel”, advierte.
Anestesia
El rejuvenecimiento facial con láser es realizado comúnmente bajo anestesia local o tópica más sedación, especialmente cuando se utiliza para tratar áreas localizadas de la cara, indica la cirujana. “Usted permanecerá despierto/a, pero relajado/a. Para tratamientos más extensos, es posible utilizar anestesia general, con la cual usted permanecerá dormido/a durante el procedimiento”, agrega. La duración de la aplicación del láser es relativamente corta, generalmente toma entre varios minutos y una hora y media, dependiendo de la extensión del área involucrada. Cuando las imperfecciones son considerablemente profundas, la intervención puede ser realizada en dos o más etapas. “Durante el procedimiento, el láser activado se pasa cuidadosamente de un sitio a otro sobre la piel, hasta que alcanza el nivel de profundidad y extensión que hará que las arrugas o las cicatrices sean menos visiblen”, acota Paniagua.
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Dra. Antonina Paniagua Michelen
Cirujano Plastico Ocular |
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